El AMFE de Proceso: eso que nunca te cuentan
Intro
Hoy vamos a hablar del AMFE, pero no te voy a explicar como se hace un AMFE de Proceso (PFMEA según AIAG-VDA), ya que para eso hay mucho libros y cursos.
Si trabajas en automoción seguramente habrás oído hablar del PFMEA (Process Failure Mode and Effects Analysis) o AMFE de Proceso.
Hoy te quiero hablar de lo que nunca te cuentan:
- Como pasar de un documento infumable a una herramienta práctica que uses, no como antes, sinó de verdad...
Hablando con sinceridad
Porque, seamos sinceros, en muchos casos, ese documento no hay quien lo abra ni quien lo lea, difícilmente nos lo creemos, y con más dificultad representa lo que ocurre en la realidad. Entonces, al final, un documento al que no hacemos caso.
La realidad
La semana pasada, auditando, me mostraron un AMFE de Proceso de 40 páginas � � . Vamos a ver, se supone que este es un documento de uso continuo para la planta. Quien en su sano juicio puede buscar en un documento de 40 páginas, así a diario. A menos que seamos apasionados de la calidad y nos lo llevemos de vacaciones para leer en la playa (eso no va a pasar), ese "pergamino" se quedará guardado hasta la siguiente reclamación, o auditoría.
¿Qué podemos hacer?
Muy fácil, revísalo y ponlo al día! Pero hazlo de verdad, eh, que nos conocemos � � . El objetivo no es maquillar el AMFE, sino que la evaluación del riesgo represente la realidad del proceso.
¿Podemos eliminar líneas?
Sí, pero con cabeza...
¿Qué quiero decir?
Pues que en este mundo, eliminar cosas siempre tiene que estar justificado, es decir, tienes que demostrar con datos, números, etc, que esa situación ni se da, ni existe (ni se la espera), desde hace tiempo.
Hablando claro: es TU herramienta, tú decides lo que se incluye, pero ojo, tiene que representar la realidad .
Primeros pasos
Lo primero que te recomiendo es entender bien qué es un modo de fallo, qué es una causa y qué un efecto en el Análisis Modal de Fallos y Efectos (AMFE).
Créeme, muchos AMFE que audito fallan aquí. Te aseguro que dejando esto bien ya vas a limpiar unas cuantas líneas y, ¡magia!, tu AMFE empieza a respirar (y tú también)
El paso definitivo
Aquí viene el paso "pro", una vez has limpiado tus modos de fallo, ahora tienes que usar tus datos para demostrar qué sí puede ocurrir, y qué está de relleno.
Te aseguro que encontrarás otras cuantas líneas que puedes quitar (justificando), que te va a permitir otra bocanada de aire fresco � � .
Imagínate que llevas 5 años fabricando ejes y tu Modo de Fallo es "Diámetro fuera de especificaciones", en el AMFE pusiste un ocurrencia de 5 (por ejemplo), pero a día de hoy, no has tenido ningún defecto por ese Modo. Esto te permite cuestionar tu Ocurrencia, que probablemente puedas bajar a 1, y en siguiente revisión (el año que viene, por ejemplo), te puedes permitir eliminar esta línea.
¿Se pueden modificar los valores de ocurrencia y detección en un AMFE?
Muchas personas creen que nunca puedes cambiar los valores de Ocurrencia y Detección del AMFE AIAG-VDA, pero eso no es cierto.
Ejemplos de datos que te permiten demostrar:
- ppm de reclamaciones
- scrap interno
- retrabajos
- incidencias de proceso
- históricos de averías
Y ahora, cuida de tu AMFE
Ok, y ya llegados a este punto, sólo te queda tratar a tu AMFE con cariño. Utilízalo a diario y él te ayudará sin que te des cuenta...
Debes mantenerlo, revisarlo periódicamente, y aplicar el método explicado aquí de forma regular.
Conclusiones
- El AMFE es tuyo (de tu empresa). Tú decides (y demuestras), lo que debe estar y lo que no debe estar.
- Es una herramienta para ser usada, difícilmente lo haremos si tiene el grosor de la Trilogía de Tolkien...
- Debes mantenerlo actualizado, pero no para pasar auditorías, sino para que lo uses!!
